La Sinagoga se ha constituido a lo largo de la vida del pueblo judío en el corazon de su existencia.

Recibe diversos nombres que tienen que ver con las distintas tareas que en ella se desarrollan. En primer lugar es conocido como Beit Hakneset, lugar de reunión, porque tradicionalmente fue el lugar de encuentro del pueblo judío a lo largo de su historia.

Otro nombre que recibe es lógicamente Beit Tefilá, lugar de plegaria o de rezo, porque obviamente su función central ha sido ser el recinto para la realización de los servicios religiosos.

Otro nombre que recibe la sinagoga es Beit Midrash, que significa lugar de estudio, porque fue en sus orígenes y de alguna manera continúa siendo un lugar de estudio. La plegaria y el estudio van profundamente unidos en nuestra tradición religiosa.

Su origen se remonta al Mishkan que fue construido en el desierto tal como se menciona en la parasha Truma que leemos en este shabat.

El Mishkan(tabernáculo en castellano),era una tienda portátil gigante en donde se desarrollaban las tareas del culto mientras estaban en el desierto y hasta que fue construido el Templo (Beit Hamikdash) en Ierushalaim.

Luego de la destrucción del segundo Templo apareció la institución de la sinagoga que fue pareciéndose cada vez más a lo que conocemos hoy en día.

Desaparecieron los sacrificios y también la tarea que desarrollaban los cohanim, los sacerdotes, y se democratizo el culto.

Aun cuando la sinagoga es un lugar central, la parasha nos dice: “Me haréis un santuario y morare en ellos”.... no dice moraré en él, sino en ellos. Ello significó un interrogante para los comentaristas y exégetas bíblicos, quienes tratan de explicar porque la Torá habla de esa forma.

Y explican que lo que la Torá nos quiere enseñar es que D-s mora en las personas no en los objetos ni en las construcciones.

La presencia divina no tiene que ver con las construcciones mas grandiosas ni con los edificios más exuberantes. Los judíos a lo largo de los siglos rezamos en distintos ámbitos, algunos eran grandes, los menos y otros, los más eran pequeñas casas, incluso pequeños saloncitos en donde expresábamos nuestro contacto con la divinidad.

La relación con D-s no pasa por los ladrillos ni los mármoles, sino por abrir nuestros corazones de modo sincero y profundo.

Dejémoslo entrar en nuestros corazones, y permitamos que more en ellos y nos ayude a conducir nuestras vidas de acuerdo al mensaje de la Tora.

Shabat Shalom!!!

 

 

 

 

 

 


 

 

 



 

 

 


Si sabes de alguien que no está recibiendo el jadashot envíanos sus datos a socios@sefaradies.cl
 
Campaña de actualización de datos de socios y amigos
de la Comunidad Sefaradí.



Esta información será utilizada sólo en la base de datos de nuestra Comunidad para así estar presentes en los momentos más importantes de tu vida y darte una mejor calidad de servicio a ti y a tus seres queridos. Envíanos la información a:

socios@sefaradies.cl


Actualiza tus datos on-line

>>>AQUÍ